25 de noviembre de 2025

Helicobacter pylori

 


¿Qué es Helicobacter pylori?

Helicobacter pylori es una bacteria en forma de espiral capaz de vivir en el ambiente ácido del estómago. Lo consigue gracias a una enzima llamada ureasa, que le permite neutralizar el ácido local.

Aunque su presencia no siempre causa síntomas, en algunas personas se asocia a:

  • Ardor o sensación de quemazón en el estómago.

  • Digestiones lentas o pesadas.

  • Inflamación y sensibilidad digestiva.

  • Náuseas o molestias después de comer.

  • Aumento de gases y distensión abdominal.

El diagnóstico siempre lo realiza un profesional mediante pruebas específicas (aliento, sangre, heces o endoscopia).

Molestias digestivas relacionadas

Cuando H. pylori altera el equilibrio del estómago o la mucosa está debilitada, pueden aparecer:

  • Dolor o vacío en la boca del estómago.

  • Reflujo o ardor.

  • Estreñimiento o diarrea alternante.

  • Hinchazón tras las comidas.

  • Sensación de malestar con alimentos irritantes.

La intensidad varía mucho entre personas y depende del estado general del sistema digestivo.

Enfoque natural complementario

  • Calmar la mucosa gástrica.

  • Reducir la irritación.

  • Favorecer el equilibrio digestivo y la digestión suave.

  • Apoyar la microbiota.

  • Reducir factores que empeoran los síntomas, como estrés, dieta inadecuada o exceso de irritantes.

Medidas habituales dentro del enfoque natural

Siempre supervisadas, especialmente en personas mayores o con medicación:

  • Alimentación antiinflamatoria y suave, basada en productos cocinados.

  • Infusiones digestivas calmantes, como manzanilla, melisa o jengibre muy suave.

  • Aloe vera apto para uso interno en cantidades pequeñas.

  • Kuzu, utilizado tradicionalmente para calmar la mucosa y regular el tránsito.

  • Probióticos suaves, para apoyar el equilibrio de la flora digestiva.

  • Técnicas de respiración o relajación, por su estrecha relación con el sistema digestivo.

La visión de la Medicina China Tradicional (MTC)

La Medicina China no analiza la bacteria como entidad aislada, sino el estado energético general del sistema digestivo. Para la MTC, el Estómago y el Bazo son los encargados de transformar los alimentos y la energía.

Cuando este eje está en desequilibrio, pueden aparecer:

  • Ardor o “calor” en el Estómago.

  • Estancamiento digestivo: pesadez, hinchazón, gases.

  • “Frío” digestivo: fatiga, digestiones lentas, heces blandas.

  • Deficiencia de la energía del Bazo, que conduce a cansancio y mala transformación de alimentos.

  • Humedad interna: sensación de pesadez, mucosidad, hinchazón.

Objetivos desde la MTC

  • Armonizar Estómago y Bazo.

  • Regular el Qi (energía) digestivo.

  • Reducir calor e irritación.

  • Mover el estancamiento.

  • Fortalecer la energía nutritiva.

  • Mejorar la mucosa y la digestión.

Herramientas utilizadas

  • Fitoterapia china, formulada de manera individual según patrón.

  • Acupuntura, para regular el Qi digestivo y disminuir la inflamación interna.

  • Tuina o masaje abdominal, para favorecer la motilidad.

  • Qi Gong, respiración consciente y relajación para reducir estrés digestivo.

  • Dietoterapia energética, ajustando alimentos según el patrón de desequilibrio.

Recomendaciones alimentarias desde la visión natural y energética

La alimentación es una de las claves más potentes en el acompañamiento digestivo.

✔ Alimentos recomendados

  • Verduras cocidas: calabaza, zanahoria, calabacín, boniato.

  • Cereales suaves: arroz, mijo, avena, quinoa.

  • Frutas cocidas: manzana, pera, ciruela.

  • Pescado blanco o azul pequeño.

  • Aceite de oliva en crudo.

  • Sopas, guisos y cremas.

  • Infusiones tibias que calmen el Estómago.

❌ Alimentos a evitar si hay irritación

  • Café y alcohol.

  • Cítricos y tomate crudo.

  • Picantes y alimentos muy especiados.

  • Fritos y grasas de mala calidad.

  • Exceso de alimentos crudos y fríos.

  • Ultraprocesados y azúcares refinados.

Enfoque integrador: cuerpo, digestión y emociones

El sistema digestivo está profundamente influido por el estado emocional.
Ansiedad, preocupación o estrés sostenido pueden:

  • aumentar la producción ácido,

  • ralentizar la digestión,

  • alterar la microbiota

  • y generar tensión en el diafragma.

Por ello, dentro del enfoque integrativo siempre se trabaja en:

  • técnicas de respiración,

  • descanso adecuado,

  • movimientos suaves (paseos, estiramientos),

  • apoyo emocional y energético.

Conclusión

Helicobacter pylori es una bacteria muy común que siempre debe ser diagnosticada y monitorizada por profesionales de la salud, la visión natural y la Medicina China aportan herramientas valiosas para:

  • mejorar la digestión

  • reducir molestias

  • armonizar el sistema estómago-bazo

  • y fortalecer el terreno general de la persona.

Un enfoque integrador, respetuoso y adaptado a cada individuo puede marcar una gran diferencia en el bienestar digestivo.

2 de noviembre de 2025

🌿 FORTALECE TU SISTEMA INMUNOLÓGICO DE FORMA NATURAL

Desde la Medicina Tradicional China, la Naturopatía y la Herbodietética, la salud se entiende como un estado de equilibrio entre cuerpo, mente y energía. Cuando vivimos con estrés, nos alimentamos mal o dormimos poco, ese equilibrio se rompe y nuestras defensas se debilitan.

La Medicina Tradicional China enseña que nuestra energía defensiva, el Wei Qi, nos protege de los factores externos. Para mantenerla fuerte, es importante tonificar el Pulmón y el Bazo con una alimentación templada y cocinada: sopas, caldos con jengibre, arroz integral o verduras al vapor. Evitar el exceso de alimentos fríos, descansar bien y practicar ejercicios suaves como Qi Gong o Tai Chi ayudan a que la energía fluya.

Desde la Naturopatía, se recomienda mantener una buena higiene intestinal (ya que gran parte de las defensas se generan en el intestino), exponerse al sol de forma moderada para favorecer la vitamina D, y cuidar la gestión emocional: el estrés continuado agota el sistema inmune tanto como una mala dieta.

La Herbodietética aporta un valioso apoyo con plantas y alimentos funcionales: equinácea, astrágalo, reishi, jengibre, cúrcuma, vitamina C natural u hongos adaptógenos ayudan a reforzar la vitalidad y el equilibrio inmunológico.

En resumen, fortalecer las defensas es un acto de autocuidado diario:

ALIMENTARTE CON CONCIENCIA, MOVERTE CON ARMONIA, DESCANSAR Y MANTENER LA MENTE SERENA.


Cuando el cuerpo y la energía están en equilibrio, la salud se convierte en nuestra mejor defensa. 🌸